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Por una Política de Comunicación Social de Revalorización de la Vida
Resumen
Los días 13 y 14 de marzo de 2001, se llevó a cabo en la ciudad de Salvador (Bahía, Brasil), el seminario "Por un Estado de Paz", convocado por periodistas, columnistas, locutores, publicistas, escritores y artistas organizados alrededor del Movimiento "Estado de Paz, Una acción por la vida".
Representantes de diversas áreas del conocimiento y corrientes de pensamiento, debatieron con grupos de diferentes edades, razas, clases sociales, credos, sexos, opciones sexuales y niveles de escolaridad, sobre las maneras de contruir un proyecto de "revalorización de la vida".
Las discusiones giraron en torno a las más variadas soluciones para minimizar las causas y los efectos del "cuadro endémico de esa dolencia llamada violencia, y enfrentar su versión epidémica: la criminalidad".
Según la organización, "superando diferencias aparentemente incontrolables para conversar sobre violencia, los participantes del seminario enviaron un mensaje fuerte, directo, inequívoco: sólamente con los atentados a la vida y a la dignidad humanas, es imposible convivir".
Además de propiciar el diálogo entre varios sectores de la sociedad organizada, el encuentro tuvo como objetivo promover la reflexión sobre el papel desempeñado por los medios de comunicación en relación a la cultura de la violencia: su responsabilidad, su compromiso con la construcción de una sociedad más digna.
Partiendo de este debate, los comunicadores esbozaron un documento que tiene como objetivo ayudar a trazar una política de comunicación para hacerle frente a la violencia. A continuación algunos de los más importantes planteamientos de dicha declaración.
Representantes de diversas áreas del conocimiento y corrientes de pensamiento, debatieron con grupos de diferentes edades, razas, clases sociales, credos, sexos, opciones sexuales y niveles de escolaridad, sobre las maneras de contruir un proyecto de "revalorización de la vida".
Las discusiones giraron en torno a las más variadas soluciones para minimizar las causas y los efectos del "cuadro endémico de esa dolencia llamada violencia, y enfrentar su versión epidémica: la criminalidad".
Según la organización, "superando diferencias aparentemente incontrolables para conversar sobre violencia, los participantes del seminario enviaron un mensaje fuerte, directo, inequívoco: sólamente con los atentados a la vida y a la dignidad humanas, es imposible convivir".
Además de propiciar el diálogo entre varios sectores de la sociedad organizada, el encuentro tuvo como objetivo promover la reflexión sobre el papel desempeñado por los medios de comunicación en relación a la cultura de la violencia: su responsabilidad, su compromiso con la construcción de una sociedad más digna.
Partiendo de este debate, los comunicadores esbozaron un documento que tiene como objetivo ayudar a trazar una política de comunicación para hacerle frente a la violencia. A continuación algunos de los más importantes planteamientos de dicha declaración.
Textocompleto
Con todo lo discutido y propuesto, se concluyó que una de las más importantes contribuciones que pueden realizar los formadores de opinión, es cambiar el foco de cobertura policial por uno de periodismo cívico o ciudadano. Con ese propósito se realizaron algunas propuestas:
- Acabar con la práctica de la reproducción pura y simple de los boletines policiales, comprobando los datos, buscando pluralidad en las fuentes y reflejando la complejidad de los dramas humanos.
- Tratar el tema de la violencia no como un asunto policial, sino como un problema social, “descriminalizando” los noticieros y creando espacios para la transmisión de propuestas de soluciones educativas y de inclusión social.
- Publicación juiciosa de los hechos policiales, evitando banalizar el dolor o tratar los atentados a la vida y la dignidad humana como "uno más".
- Publicación cuidadosa de noticias sobre agresiones a la vida y la dignidad humana, evitando transformar sospechosos en criminales, sea por la imputación prematura de culpas, por la exposición de los acusados o por el uso inadecuado de adjetivos.
- Abolir términos inadecuados que refuercen estigmas sociales, adoptando la posición más neutra posible en la cobertura de hechos policiales.
- Denunciar todo tipo de violencia, en todos los niveles, contra cualquier ser humano.
- En la cobertura de hechos policiales, tener especial cuidado con al información relacionada con niñoa y adolescentes en conflicto con la ley, para evitar la estigmatización de estos ciudadanos en formación.
- Ampliar el radio de cobertura y discusión de los atentados a la vida y la dignidad humana en las comunidades más marginadas y distantes de los centros de decisión.
- Promover debates regulares y educativos sobre violencia a través de la radio, la televisión, periódicos, revistas y demás medios de comunicación masivos, como una manera de proporcionar reflexión continua sobre esta problemática.
- Crear mecanismos que posibiliten a los profesionales de los medios, además de informar, acompañar los hechos y procesos criminales, exigiendo a las autoridades competentes el juzgamiento y prisión de los agresores para, de esta forma, minimizar la falta de memoria sobre la violencia y contribuir a la disminución de la impunidad.
- Incentivar la capacitación de los profesionales de los medios, buscando su continua formación técnica y ética.
- Buscar mecanismos que garanticen el rápido acceso de la comunidad a datos, estadísticas e información general sobre violencia.
- Promover, siempre que sea posible, un contacto más directo entre los medios de comunicación y la comunidad.
- Monitorear la violencia en el Estado de Bahía, a través de la creación y divulgación de indicadores, en articulación con especialistas del área.
- Acompañar el desarrollo de políticas públicas enfocadas a la promoción de la vida y la prevención de la violencia.
Fuente
Tomado de la página web del Movimiento Estado de Paz.
Los días 13 y 14 de marzo de 2001, se llevó a cabo en la ciudad de Salvador (Bahía, Brasil), el seminario "Por un Estado de Paz", convocado por periodistas, columnistas, locutores, publicistas, escritores y artistas organizados alrededor del Movimiento "Estado de Paz, Una acción por la vida".
Representantes de diversas áreas del conocimiento y corrientes de pensamiento, debatieron con grupos de diferentes edades, razas, clases sociales, credos, sexos, opciones sexuales y niveles de escolaridad, sobre las maneras de contruir un proyecto de "revalorización de la vida".
Las discusiones giraron en torno a las más variadas soluciones para minimizar las causas y los efectos del "cuadro endémico de esa dolencia llamada violencia, y enfrentar su versión epidémica: la criminalidad".
Según la organización, "superando diferencias aparentemente incontrolables para conversar sobre violencia, los participantes del seminario enviaron un mensaje fuerte, directo, inequívoco: sólamente con los atentados a la vida y a la dignidad humanas, es imposible convivir".
Además de propiciar el diálogo entre varios sectores de la sociedad organizada, el encuentro tuvo como objetivo promover la reflexión sobre el papel desempeñado por los medios de comunicación en relación a la cultura de la violencia: su responsabilidad, su compromiso con la construcción de una sociedad más digna.
Partiendo de este debate, los comunicadores esbozaron un documento que tiene como objetivo ayudar a trazar una política de comunicación para hacerle frente a la violencia. A continuación algunos de los más importantes planteamientos de dicha declaración.
Representantes de diversas áreas del conocimiento y corrientes de pensamiento, debatieron con grupos de diferentes edades, razas, clases sociales, credos, sexos, opciones sexuales y niveles de escolaridad, sobre las maneras de contruir un proyecto de "revalorización de la vida".
Las discusiones giraron en torno a las más variadas soluciones para minimizar las causas y los efectos del "cuadro endémico de esa dolencia llamada violencia, y enfrentar su versión epidémica: la criminalidad".
Según la organización, "superando diferencias aparentemente incontrolables para conversar sobre violencia, los participantes del seminario enviaron un mensaje fuerte, directo, inequívoco: sólamente con los atentados a la vida y a la dignidad humanas, es imposible convivir".
Además de propiciar el diálogo entre varios sectores de la sociedad organizada, el encuentro tuvo como objetivo promover la reflexión sobre el papel desempeñado por los medios de comunicación en relación a la cultura de la violencia: su responsabilidad, su compromiso con la construcción de una sociedad más digna.
Partiendo de este debate, los comunicadores esbozaron un documento que tiene como objetivo ayudar a trazar una política de comunicación para hacerle frente a la violencia. A continuación algunos de los más importantes planteamientos de dicha declaración.
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