La Estrategia de Cambio Social y de Comportamiento de UNICEF República Dominicana promueve la transformación de las normas sociales que impulsan el matrimonio infantil y las uniones tempranas.
República Dominicana tiene una de las tasas más altas de matrimonio infantil y uniones tempranas (CMEU por sus siglas en inglés) en América Latina. Más de un tercio de todas las niñas se casan antes de cumplir los 18 años, principalmente en las áreas más pobres. Para cambiar las normas sociales que fomentan una alta tolerancia social hacia el CMEU, UNICEF República Dominicana ha desarrollado una estrategia de Cambio Social y de Comportamiento (SBC, por sus siglas en inglés) para abogar por elevar la edad del matrimonio a los 18 años, promover políticas y servicios que aborden los impulsores del CMEU, apoyar el empoderamiento de las niñas y generar un entorno propicio para el pleno cumplimiento de los derechos de las niñas y adolescentes.
En 2020, los esfuerzos de abogacía de UNICEF República Dominicana y sus aliados llevaron al Gobierno a declarar la prevención del matrimonio infantil y el embarazo adolescente como una prioridad nacional y a establecer el Gabinete de Niñas, Niños y Adolescentes, conformado por las organizaciones responsables de los servicios sociales para niños y adolescentes. En 2021, con el apoyo técnico de UNICEF, República Dominicana lanzó oficialmente una política pública para prohibir el matrimonio infantil formal y coordinar todas las intervenciones gubernamentales relacionadas con la prevención y atención de las uniones tempranas y el embarazo adolescente.
América Latina y el Caribe son las únicas regiones en el mundo donde los matrimonios infantiles no han disminuido en los últimos 25 años. Esta región ocupa el segundo lugar en el mundo en número de embarazos en adolescentes. La República Dominicana se encuentra entre los cinco países con las tasas más altas de matrimonio infantil y uniones tempranas en América Latina. En 2019, el 32 por ciento de las niñas se casaron o se unieron antes de los 18 años, y el nueve por ciento antes de cumplir los 15 años.
Las niñas de los quintiles socioeconómicos más bajos (49 por ciento), aquellas que solo completaron la educación primaria (65 por ciento) y las que viven en áreas rurales y periurbanas (38 por ciento) son las más afectadas. Las niñas dominicanas que se casan a temprana edad tienen más probabilidades de sufrir violencia de género, abandonar la escuela, tener más hijos y permanecer en la pobreza. Las prácticas sociales y culturales que impulsan las uniones tempranas son los principales factores que contribuyen a su perpetuación. El matrimonio infantil pone en riesgo la vida, la salud y el desarrollo de las niñas, y limita sus perspectivas futuras.
En 2017, antes de desarrollar una estrategia dedicada a Cambio Social y de Comportamiento (SBC, por sus siglas en inglés), UNICEF República Dominicana apoyó una campaña de comunicación masiva para posicionar el tema de los matrimonios infantiles y las uniones tempranas (CMEU) en la agenda pública nacional. La campaña se centró en La Peor Novela, una telenovela transmitida por televisión y YouTube que destacaba la caída de las mujeres obligadas a casarse tempranamente.
Entre 2018 y 2019, se llevó a cabo un estudio de conocimientos, actitudes y prácticas (CAP) en seis áreas del país. El estudio mixto tenía como objetivo identificar los impulsores sociales y culturales del matrimonio infantil y las uniones tempranas, así como las barreras para eliminar estas prácticas dañinas. Los hallazgos del estudio CAP se utilizaron para desarrollar una teoría del cambio, basada en un modelo socio-sostenible, y una estrategia de SBC para promover el cambio de percepciones, comportamientos y normas sociales que subyacen a los CMEU.
La estrategia de SBC definió metodologías, acciones y mensajes clave para promover el empoderamiento de las adolescentes y crear un entorno propicio para garantizar los derechos de los niños, aumentando la conciencia entre las familias, líderes comunitarios, funcionarios públicos y hombres jóvenes y adultos.
La estrategia de SBC incluyó actividades como el lanzamiento de campañas en redes sociales, apoyo a los Clubes de Chicas para empoderar a las adolescentes, la creación de una plataforma en línea interactiva, la elaboración de manuales y guías educativas, fortalecimiento de capacidades de funcionarios públicos, diálogos comunitarios y campañas en redes sociales. Todas estas acciones tenían como objetivo promover el cambio de percepciones, comportamientos y normas sociales que contribuyen a los CMEU.
Lecciones aprendidas y recomendaciones
- Cualquier estrategia dirigida a abordar y prevenir el matrimonio infantil y las uniones tempranas (CMEU) debe estar respaldada por evidencia y comenzar desde una comprensión clara de las normas sociales y de género y otros factores estructurales que sustentan y reproducen esta práctica perjudicial.
- La prevención de la CMEU es un compromiso con el cambio social. Implica intensificar las acciones y hacerlas más deliberadas para reducir las desigualdades de género y la violencia, y promover sociedades más equitativas e igualitarias, especialmente para niñas y adolescentes.
- Abordar el CMEU requiere un enfoque sistemático. El modelo socioecológico proporciona un marco útil para identificar barreras y dirigir intervenciones relevantes para cada grupo poblacional previsto en diferentes niveles. El enfoque sistémico requiere coherencia programática, múltiples estrategias, previsión, planificación y perseverancia.
- El diseño de estrategias para cada grupo poblacional de interés requiere la participación de los miembros del grupo previsto. Esta participación lleva tiempo y requiere paciencia.
- Estrategias específicas de incidencia, alianzas, movilización social y comunicación para el cambio social y conductual son esenciales para la prevención del CMEU. Estas estrategias deben fomentar la acción intersectorial e interinstitucional.
- La institucionalización y financiamiento de las estrategias y actividades de prevención del CMEU son clave para la sostenibilidad de las actividades y el logro de los resultados deseados de cambio social y conductual. La institucionalización requiere establecer vínculos duraderos con las instituciones públicas clave, invertir en fortalecimiento de capacidades para el personal técnico de estas instituciones y desarrollar estrategias de apoyo que permitan a la institución apropiarse de las estrategias y liderar el proceso de cambio.
- La implementación de programas y actividades de prevención del CMEU conlleva desafíos. Es importante no perder de vista el objetivo final de la prevención del CMEU, es decir, que todas las niñas y adolescentes puedan alcanzar el nivel de cumplimiento de sus derechos sin ser obligadas a cumplir roles y mandatos impuestos por una sociedad patriarcal y centrada en los adultos.
Información enviada a la Iniciativa de Comunicación por Markel R. Méndez, especialista en cambio social y de comportamiento de UNICEF LACRO.
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