Radios Ciudadanas, relatos y construcción de democracia desde lo local
De la introducción:
"Los procesos y movimientos sociales planetarios y los que se dieron en Colombia y que antecedieron a la Constitución de 1991, pusieron en la agenda política y promovieron, la participación ciudadana directa en los ámbitos públicos. A partir de entonces, amplios sectores anteriormente invisibilizados irrumpieron e hicieron presencia - de diferentes maneras, con ritmos distintos y con grados de aceptación diferente - en múltiples espacios públicos, como parte de sus proyectos culturales y políticos, en un nuevo ambiente social, en el cual su presencia tendió a ser reconocida y aceptada.
Los procesos políticos y las movilizaciones de las décadas de los ‘60 y ‘70 en el país generaron una conciencia amplia de organización, de participación, de mecanismos de demandas directas y de interlocución frente al Estado, entre otros. Esto se vio reflejado en la promulgación de la nueva constitución en la cual participaron muy diversos sectores, apoyados en una amplia y sólida corriente de opinión y de conciencia nacional. La nueva Constitución expresó de manera clara, mediante conceptos sencillos y tal vez por eso, fuertes y de rápida asimilación, la noción fundamental del transito de una democracia representativa a una democracia participativa como meta. La legitimidad de este proyecto y la construcción y eventual implementación de diversos mecanismos de participación, de vigilancia y control y de defensa de derechos individuales y colectivos que siguieron, sin duda con evidentes limitaciones y falencias, han alimentado y permeado la conciencia y la vida política nacional y local desde entonces.
Estos procesos dieron nombre y legitimidad a prácticas que en algunos casos ya existían a nivel nacional y local. Sobre este trasfondo de conciencia colectiva se construye la experiencia de las Radios Ciudadanas y Comunitarias en el país. El control monopólico por parte del Estado y por parte de unas pocas grandes cadenas comerciales, dueñas de medios masivos de comunicación, operó en el país de manera excluyente, casi hasta finales del Siglo XX. Las agendas comunicativas y las narrativas eran propuestas y orientadas por los intereses comerciales de mercado, por los intereses políticos que emanaban de los centros de poder social y por las percepciones hegemónicas de estos centros, ajenas a los múltiples contextos e intereses locales.
Si bien en el último cuarto del siglo el Estado en particular realizó intentos de mostrar en los medios a un país diverso, esta mirada casi siempre fue construida y narrada desde perspectivas externas a lo local, en la cual se seguía hablando por el “otro” y representándolo, a veces con tintes de mirada folclórica. Es preciso señalar que la trayectoria y la fuerza de este tipo de construcción del “otro” y de los imaginarios e identificaciones creadas de esta forma - a través de y por los medios masivos de comunicación -, se convierten en referentes difíciles de superar por parte de los medios locales, una vez que han surgido y se difunden ampliamente.
La importancia de las comunicaciones masivas como espacio de construcción cultural llevó a varios sectores de esa gran mayoría de la población colombiana excluida de participar en esta área, a movilizarse para buscar una presencia directa. Estos sectores incluían distintos grupos de la sociedad civil, de la academia e inclusive de personas vinculadas al Estado, quienes presionaron para que los derechos a la participación directa ciudadana en los medios, plasmada en la nueva Constitución, fuera reconocida legalmente y se efectuara la entrega de licencias en condiciones de equidad a sectores organizados de los diferentes municipios y ciudades Colombianas.
No es el caso aquí volver a contar la historia de un movimiento que ha permitido que a la fecha existan 463 Emisoras Comunitarias y más de 400 licencias a punto de otorgarse, para un número igual de municipios del país, además de las Emisoras de Pueblos Indígenas que actualmente cubren un 76% de sus territorios. Los logros de las Radios Ciudadanas y Comunitarias han servido también de estímulo al impulso a la televisión comunitaria, otro campo en expansión".
Este documento se concentra en lo que ha sido el trabajo del Ministerio de Cultura con las Emisoras Comunitarias y Ciudadanas en el territorio colombiano. Ponencia presentada en el marco del XII Encuentro Latinoamericano de Facultades de Comunicación Social, FELAFACS 2006 (Pontificia Universidad Javeriana - Bogotá, septiembre de 2006).
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