Acción para el desarrollo en América Latina con sociedades informadas y comprometidas
Hora de leer
6 minutes
Leer hasta ahora

Proyecto ACTIVA - Actitudes y Normas Culturales frente a la Violencia

5 comments

El Proyecto ACTIVA - Actitudes y Normas Culturales frente a la Violencia, fue un estudio multicéntrico coordinado por la OPS y realizado en ciudades seleccionadas de América Latina (El Salvador-Bahia y Rio de Janeiro, Brasil; Santiago de Chile; Cali, Colombia; San José, Costa Rica; San Salvador, El Salvador; Caracas, Venezuela) y en Madrid, España. Contó con la participación de centros de investigación de reconocida excelencia en el tema.

El propósito del proyecto ACTIVA era generar información que ayudara a orientar políticas y programas de prevención de la violencia en las ciudades y brindar criterios para la toma de decisiones, así como recoger información que sirviera como línea de base para evaluar políticas y programas de prevención. El estudio debió proveer datos básicos para ayudar a desarrollar políticas y programas de prevención a todos los niveles: primario, secundario y tercio.

No obstante, el estudio tuvo algunas limitaciones, por ejemplo el no poder hacer correlaciones directas sobre la violencia y sus causas. El resultado más importante del estudio fue la percepción que produjo sobre las actitudes de las personas entrevistadas. Si los profesionales en salud logran comprender tales actitudes y comportamientos, tal vez se podrán desarrollar programas de prevención contra la violencia. Lo objetivos específicos del Proyecto ACTIVA eran:

  • Analizar y comparar entre ciudades la prevalencia de conductas agresivas verbales y físicas hacia los niños, la pareja y personas que no son miembros de la familia.
  • Identificar factores personales, ambientales y socioeconómicos asociados con estas conductas violentas.
Methodologies
El proyecto ACTIVA usó un diseño transversal para hacer una encuesta sobre una muestra de la población entre 18 y 70 años de edad, viviendo en hogares de zonas metropolitanas de las ciudades seleccionadas. Esta encuesta domiciliaria se realizó en ocho zonas metropolitanas de América Latina y España: Río de Janeiro y Salvador de Bahía, Brasil; Santiago, Chile; Cali, Colombia; San José, Costa Rica; Madrid, España; San Salvador, El Salvador; y Caracas, Venezuela. Entre septiembre de 1996 y marzo de 1997, se seleccionó una muestra representativa por estrato socioeconómico en cada ciudad, usando un procedimiento de muestreo poli-etápico. La muestra se estratificó por conglomerados y fue proporcional en función de la condición socioeconómica y densidad de la población. El tamaño de la muestra se calculó en 1200 individuos por ciudad. Los individuos fueron seleccionados mediante muestreo sistemático y sin sustitución de los hogares. Este cálculo suponía una variación y error máximo de un 95% de nivel de confianza. Se recopilaron los datos usando un cuestionario común.

La encuesta fue administrada a una muestra de adultos de ocho ciudades: Salvador- Bahía (n=1384) y Rio de Janeiro (n=1114), Brasil; Santiago, Chile (n=1212); Cali, Colombia (n=2288); San José, Costa Rica (n=1131); San Salvador, El Salvador (n=1290); Madrid, España (n=1105); y Caracas, Venezuela (n=1297). La muestra total para estas ocho ciudades fue de 10.821 personas. Debido a los problemas de muestreo, en dos ciudades, Santiago y Cali, la muestra tuvo que ser ajustada al estado socioeconómico y sexo para que la muestra representara la distribución de la población.

Una encuesta común fue desarrollada por los principales investigadores de cada ciudad, con el apoyo técnico de la Organización Panamericana de la Salud y el centro colaborador de la OMS en la Universidad de Texas-Houston. El cuestionario final incluía una amplia gama de características socio-demográficas de los entrevistados y sus familias, la prevalencia de los comportamientos agresivos y otros comportamientos relacionados a la violencia, actitudes personales hacia los comportamientos agresivos, aptitud de alternativas a la violencia, percepción de las instituciones sociales y el gobierno, y victimización tanto en la familia como en la comunidad.

Las variables dependientes de este estudio fueron agresión física contra personas ajenas a la familia, el cónyuge y los niños. Para evaluar la frecuencia de los comportamientos agresivos contra personas ajenas a la familia, se usaron tres preguntas para medir los diferentes niveles de agresión: haber insultado, amenazado con dañar seriamente y asaltado o golpeado a personas ajenas a la familia debido a algún problema. Para evaluar la frecuencia de los comportamientos agresivos contra el cónyuge, se usaron tres preguntas para medir los diferentes niveles de agresión: haberle gritado en ira, golpeado o abofeteado, y golpeado con un objeto que pudiera haber herido al cónyuge. El período para la agresión contra personas ajenas a la familia y el cónyuge fue un año antes y las posibles respuestas iban entre 0 y 6 o más veces. Para evaluar la frecuencia de los comportamientos agresivos contra niños, se usaron tres preguntas midiendo los diferentes niveles de agresión: gritado, dado de palmadas y golpeado al niño en alguna parte del cuerpo aparte de las nalgas con algún objeto como una correa o un palo. El plazo era un mes antes y las respuestas posibles fueron “Nunca, menos de 4 veces en el mes, 1-2 veces por semana” y “3 o más veces por semana”. Las preguntas en la encuesta sobre el castigo corporal a los niños estuvieron limitadas a los niños de 2 a 15 años de edad e incluía a padres y cuidadores.

Para evaluar actitudes y aptitudes, se crearon siete escalas. Todas las escalas se componían de la suma de los elementos divididos por su número total. Por lo tanto, todas las puntuaciones oscilaron entre 1 (firmemente en contra) y 5 (firmemente de acuerdo). Los números mayores representan un apoyo más decidido a la agresión y menos aptitud de alternativas a la violencia. Los elementos específicos de cada escala y la uniformidad interna de los puntajes, medidos por Cronbach’s Alpha, se presentan en el cuadro 2.

Cinco escalas y un elemento midieron la actitud hacia los comportamientos: la actitud hacia matar a otros, abofetear al cónyuge, golpear al cónyuge por infidelidad (o golpear a la mujer que le está “robando al esposo”), usar armas de fuego para aumentar la seguridad, aceptar algunos comportamientos ilegales y el castigo corporal como necesario en la crianza adecuada de los niños. Las respuestas oscilaron entre “firmemente de acuerdo” y “firmemente en contra” en una escala de cinco puntos.

Una escala y tres elementos midieron la actitud hacia el ambiente. La escala fue una medida de intolerancia social, o sea, si los vecindarios deben estar compuestos por personas de similar clase social, religión, grupo étnico e ideas políticas. Un elemento evaluaba la percepción de los entrevistados sobre la eficiencia de la policía en una escala de 5 puntos que oscilaba entre “muy bueno” y “muy malo”. Un elemento evaluaba las percepciones sobre la democracia. Los entrevistados elegían entre tres opciones: "La democracia es el mejor sistema político en cualquier circunstancia”, “en ciertas circunstancias una dictadura podría ser buena” y “si vivimos en una democracia o en una dictadura no representa ninguna diferencia a las personas como yo”. Otra pregunta medía su percepción sobre las condiciones del país en cinco años. Las alternativas posibles eran “en mejor situación que ahora”, “tan bien como ahora” y “en peor situación que ahora”. La última pregunta medía su percepción sobre las condiciones del país hoy. Las alternativas posibles fueron “el sistema social debe mantenerse como está”, “deben hacerse algunas reformas” y “el sistema debe cambiarse totalmente”.

La aptitud de alternativas a la violencia se midió según una escala, que combinó tres elementos.

La ebriedad por alcohol fue medida por un elemento de la Encuesta sobre Riesgos de Comportamiento de la Juventud del Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (Kolbe, 1990). La pregunta mide la frecuencia de beber cinco o más bebidas alcohólicas consecutivas, durante el mes previo al estudio. Las respuestas variaban de 0 a 10 o más veces. Ya que portar armas de fuego es ilegal en la mayoría de los países, ésta se organizó en tres categorías: no tiene un arma de fuego ni desea tener una, no tiene un arma de fuego pero le gustaría tener una, y tiene un arma de fuego (para el deporte, la profesión, o la protección personal).

Finalmente, tres variables demográficas fueron incluidas en la muestra: sexo, edad y educación. La edad se midió como una variable continua. La educación se organizó en tres niveles: educación primaria o menos, educación secundaria (completa o incompleta) y algo de universidad o educación técnica.
Source
Tomado de la página web de la Organización Panamericana de la Salud, OPS.

Comments

User Image

no sirve porque no encontramos informacion acerca de lo que queriamos el q la hizo es uin inutil porque no sabe hacer nada bueno.

User Image

me parece q debe ser mas clara la informacion dada

User Image

Para los fines de identificar la evaluación de una actitud, es necesario revisar, además de las conductas, otros elementos pertinentes del concepto como lenguaje (tonos, intención y contexto)y función fisiológica (sudoración, ira, contención de impulsos -proceso-, etc) y el estudio quedará mucho más útil.

User Image

No encontré nada porque estaba buscando unos datos actualizados de la prevalencia del alcohol en Venezuela. Recomiendo que abunde más en su contenido para que así las personas queden sastisfechas al entrar en esta página.

User Image

Hola , necesito que me ayude a las preguntas que se debe redactar en el cuestionario de padres . Gracias ,