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Desarrollo y aplicación de la ficha VAP-UC para la medición del Valor Agregado Periodístico en la prensa y televisión chilenas

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En 2003 un equipo de profesores de la Escuela de Periodismo de la Universidad Católica de Chile liderados por Silvia Pellegrini, con financiamiento del Fondo Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico, Fondecyt, revisó y perfeccionó la ficha VAP-UC -Valor Agregado Periodístico-, instrumento de medición de la calidad periodística en prensa y televisión a través de indicadores objetivos.

El concepto VAP apunta a determinar la capacidad que tienen los medios de entregar y, sobre todo, de procesar información, seleccionando y priorizando tanto lo que es noticia, como los actores involucrados en el hecho, para luego elaborar el mensaje que se difundirá de manera comprensible y atractiva para el público, entregándolo en un contexto, con profundidad y con el enfoque adecuado. En ese sentido, el VAP se entiende como un plus que los periodistas deben aportar al proceso informativo.

El VAP-UC no busca fijar reglas o entregar recetas, sino analizar los procesos informativos desde la etapa de selección y creación de los contenidos de los medios en un trabajo comparativo entre medios nacionales y extranjeros.

El valor del instrumento está en su capacidad de describir el resultado del trabajo que realizan editores y periodistas, desde la fase de producción hasta llegar a evaluar el mensaje difundido, cualquiera sea su soporte.

El producto final de la investigación Fondecyt fue una ficha, que incluye 50 variables distintas para analizar prensa y 54 para televisión. Treinta y cuatro variables evalúan el proceso de selección, 20 buscan medir la etapa de creación para televisión, y 16 para prensa. Fue aplicada a una muestra de diarios y noticiarios de televisión chilenos, argentinos y españoles, entre mayo y junio de 2003.

A partir de la definición de las variables, el equipo construyó un instrumento capaz de medirlas y precisarlas para hacer análisis de aspectos puntuales del producto informativo, evaluaciones de cada medio por separado y comparaciones de su desempeño en cada uno de los indicadores.

Methodologies
La validación de la herramienta de evaluación se hizo a través de la comparación de periódicos y noticiarios televisivos chilenos con medios de referencia extranjeros. Además, las variables del estudio se discutieron y analizaron en un trabajo de focus groups para conocer su aplicabilidad desde la perspectiva del público, los periodistas y los editores.

Los medios analizados fueron: El Comercio de Lima, Clarín y La Nación de Argentina, y los principales diarios y noticiarios de televisión chilenos, en estudios individuales y comparativos. Además, por medio de un convenio entre la Pontificia Universidad Católica de Chile y su par de Argentina, investigadores argentinos utilizaron el instrumento para analizar sus medios escritos locales.

El punto de partida para desarrollar la ficha VAP-UC fue determinar una definición del concepto de calidad a partir de las tesis de Denis McQuail, quien define la calidad desde el concepto del "interés público".

Para cuantificar el cumplimiento de los parámetros deducidos se eligió la estrategia de Hagen, es decir, se trataba de operacionalizar conceptos vinculados a la calidad periodística para después medirlos en un análisis de contenidos de las noticias.

La ficha VAP tiene en cuenta dos momentos en el proceso informativo:

  • El proceso de selección, es decir de mirar la realidad, desde la cual se selecciona el tema.
  • El proceso de creación, que equivale a la construcción de un mensaje a partir del cual el público puede formarse una imagen coherente con el hecho.
Proceso de selección
La ficha se organizó tomando los estándares de calidad periodística reconocidos, tanto por la academia como por la bibliografía consultada.Los aspectos medidos en la selección fueron:

  • El nexo entre noticias actuales –aquellas que por sus características deben ser publicadas o emitidas en seguida, porque de lo contrario pierden vigencia– y noticias atemporales, aquellas que a pesar de su posible carga informativa, pueden ser publicadas sin urgencia. En este sentido, se hizo un cambio respecto de investigaciones anteriores en las que se buscó la relación entre noticias duras y blandas, ya que estos conceptos connotaban, además de la noción de urgencia, el de relevancia, que se medía en otras variables.
  • El concepto de relevancia, que anteriormente se había medido desde la proximidad y la consecuencia de los hechos informados, pero que en esta investigación, con el fin de mejorar la precisión del análisis, se desagregó en cuatro variables distintas a partir del debate aportado por Hagen y de las investigaciones realizadas por el equipo: elestatus de los actores involucrados, su número, las consecuencias sobre las personas y su duración en el tiempo.
  • El impacto socioemocional, o el modo en que la información puede generar empatía en el lector o en el televidente, ya sea por su cercanía, por el factor humano o por su rareza.
  • La pauta informativa de cada medio, su originalidad y, en particular, su diversidad, medidas con base en las categorías del estudio What’s News?, de la universidad de Siracusa, un instrumento validado internacionalmente, que ayudó a precisar la ficha y permitió comparar los resultados encontrados respecto de la pauta en ambas investigaciones.
  • El nivel de las fuentes utilizadas. El acceso a ellas se midió por una combinación entre el número, el tipo, el nivel de fuente, y su aporte informativo (expertise) a la noticia entregada por el medio. Estas variables también entregan información respecto de dos dimensiones consideradas claves: la variedad o diversidad, y la transparencia de la información. El tipo de fuentes que los reporteros usan determina la imagen de la sociedad que se presenta y mientras mayor sea la red de fuentes que se utilicen para conseguir la información, mayor será el número de hechos noticiosos que quedarán atrapados en ella. De ahí que sea vital para la calidad informativa la selección adecuada de las fuentes.
Proceso de creación
Una vez seleccionada la información, el siguiente momento informativo corresponde al procesamiento que los medios hacen de los datos y antecedentes recopilados. Esa etapa se denomina proceso de creación, porque en él los periodistas y editores tienen la capacidad de convertir la información en un producto accesible a su público. La ficha VAP-UC distingue tres dimensiones en este proceso creativo:

  • El estilo de las notas, que corresponde a la forma de relato que adquieren las noticias en la prensa y en la televisión. Comprende estructuras y elementos narrativos, en algunos casos distintos para cada medio, que son determinantes en el momento de la elaboración de lo reporteado y en la manera en que el público comprende y consume las noticias.

    Los indicadores para el proceso de creación, diferenciando entre prensa escrita y televisión, se elaboraron a partir la narratología, que es una de las disciplinas que se ha mostrado más fértil en el estudio de los relatos y cuyo desarrollo se ha focalizado en el estudio de relatos de ficción, pero que también se ha mostrado funcional en el estudio de los relatos cuyo referente único es la realidad, incluidos los periodísticos.

    En el caso de la prensa escrita, se consideraron el nivel narrativo (si la historia corresponde a la transcripción de dichos o hay procesamiento del discurso de las fuentes), la estructura (si está escrita en pirámide invertida o siguiendo algún otro modo de organización) y el aporte de los elementos gráficos que acompañan al texto. Respecto de esta última variable, investigaciones anteriores del equipo se habían limitado a cuantificar su presencia. En este proyecto, en cambio, se establecieron criterios para evaluar su aporte.

    Para el análisis de la televisión se agregan además la utilización de las imágenes, de la música y los sonidos como complemento de las informaciones, como también del número de cuñas (la variedad de sus contenidos se mide en la variable acceso a las fuentes).


  • El contenido de elementos informativos. La definición de esta variable se basó en el trabajo de Hagen, quien dice que para una mejor comprensión y ponderación de la noticia por parte del público, ésta debe incluir la mayor cantidad posible de elementos de contexto y antecedentes informativos. Para medir su presencia se utilizaron algunos de los microindicadores analizados por Doris Graber.


  • El énfasis dado a los distintos modos de presentación posibles, es decir, las características y ángulos que el periodista destaca de los distintos hechos informativos a la hora de elaborar los mensajes. Se consideró como subdimensión del énfasis al enfoque, cuyas categorías se establecieron a partir del análisis del framing, de los marcos referenciales que los periodistas utilizan para encuadrar sus reportes.
Además fue incorporado como indicador el balance de los distintos puntos de vista involucrados en un hecho, a partir de lo definido por el Project for Excellence in Journalism, que durante cinco años (1998-2002) ha estudiado la calidad de noticiarios de televisión locales. También se evaluó si la base de la narración estaba constituida por hechos, opiniones o especulaciones.

La aplicación de la ficha
La ficha VAP-UC se aplicó a siete ediciones de El Mercurio, La Tercera y 24 Horas, de Televisión Nacional de Chile, y Teletrece, de Canal 13 de Chile; Clarín y Telenoche, de Canal 13 de Argentina, y El País y Telediario, de Televisión Española de España.

Para seleccionar los medios chilenos se optó por aquellos de información general y de cobertura nacional, pero que al mismo tiempo estuvieran orientados, aunque fuera parcialmente, a las élites sociales (especialmente en los referidos a la prensa).

En el caso de la prensa extranjera se seleccionó El País, de Madrid, por ser un medio de referencia profesional iberoamericano, y Clarín, de Buenos Aires, el diario de habla hispana de mayor circulación a nivel mundial. También se eligieron los noticiarios de mayor audiencia y que se emiten en las mismas ciudades de los diarios seleccionados.

De los diarios se analizaron las notas anunciadas en la primera página o que comenzaran en ella, independiente de la sección en la cual se desarrollaran. Se usó este criterio porque las noticias de portada son aquellas a las que el medio asigna mayor prominencia y además –según Maxwell McCombs– a las que el medio considera más elaboradas de cada una de sus secciones, por lo que son las notas que suelen determinar la agenda pública. En el caso de la televisión, se ficharon los noticiarios centrales completos para tener un número suficiente de casos. La muestra final constó de 841 casos, 294 correspondientes a prensa y 547 a televisión.

La selección de la muestra de los días específicos que se analizaron se hizo sobre la base del método de la semana construida, sugerido comúnmente en la bibliografía para este tipo de análisis.

Se buscó determinar la confiabilidad del instrumento a partir de pruebas aplicadas a todo el equipo de codificadores, conformado por cinco ayudantes ya entrenados. A las bases de datos se les aplicó el índice de confiabilidad Pi de Scott compuesto, que valora de manera positiva la presencia de más de dos codificadores.

Se tuvo el cuidado de que las siete ediciones de cada medio fueran distribuidas por lo menos entre tres de los cinco codificadores, para aminorar los sesgos producto de las inevitables diferencias en los criterios de aplicación del instructivo.

El VAP desde los periodistas, editores y el público
En paralelo con la investigación cuantitativa se realizaron tres focus group. El objetivo de éstos fue evaluar si las variables medidas tienen el mismo valor e importancia para los editores, periodistas y el público, que para el grupo investigador. Los consumidores de medios se seleccionaron en base a su edad (mayores de 18 años) y a la frecuencia de su exposición a lectoría de diarios (por lo menos dos veces a la semana), como un modo de asegurar un mínimo de uso de medios periodísticos.

En las reuniones, la discusión inicial fue seguida por la observación de tres notas de televisión seleccionadas de la muestra de historias periodísticas que componían el estudio y que los participantes debían evaluar con nota de 1 a 7 según calidad estilística y según la relevancia del tema. Para este ejercicio se optó por notas de televisión, ya que eran más adecuadas al formato de un focus group y porque, para efectos de la evaluación del instrumento, representaba un soporte diferente.
Source
Instrumento para evaluar la calidad periodística: El VAP compara a la prensa y televisión de Hispanoamérica. En: Cuadernos de Información No. 16-17, 2003-2004. Facultad de Comunicaciones de la Pontificia Universidad Católica de Chile.

Para más información sobre el proyecto VAP -Valor Periodístico Agregado- consulte la página web de la Escuela de Periodismo de la Pontificia Universidad Católica de Chile.

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Es completo, detallado e interesante. Tratado con un alto nivel de profesionalidad y pensando en el receptor.