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Comunicación y construcción social de las edades

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Comunicación y construcción social de las edades


Por Jesús Martín Barbero.
Doctor en Filosofía de la Universidad de Lovaina con postdoctorado en Antropología y Semiótica en París. Asesor de la Fundación Social (Bogotá), miembro del Comité Consultivo de la Federación Latinoamericana de Facultades de Comunicación Social (FELAFACS) y miembro de la Comisión de Políticas Culturales del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales.(CLACSO)

La perspectiva desde la cual voy a compartir no es la de alguien que ha hecho una reflexión explícita y directa sobre la situación de la vejez,de los ancianos, en esta sociedad. Mas bien ha sido indirectamente,descubriendo en la investigación sobre procesos de comunicación ytransformaciones culturales de la sociedad actual, estudiando los procesos de construcción de la niñez y, sobre todo, de la juventud como actor social, que me he topado con las transformaciones que está atravesando el mundo de los ancianos en esta sociedad.

Me referiré a la multiplicidad de formas de desplazamiento, de oscurecimiento del mundo de la vejez por los medios, no en los medios (que es lo que normalmente más se estudia -los estereotipos, los esquematismo, las formas como los medios presentan a los ancianos-).

Mi exposición tiene tres momentos: El primero relacionado con la manera como los medios (prensa, y especialmente radio y televisión), al fabricar cada vez más presente, al perder aceleradamente cualquier tipo de perspectiva contextual, temporal,histórica, están devaluando una de las claves que durante siglos y aún hoy, constituye para muchas culturas el valor más importante delos ancianos: la memoria. Este valor implica que los ancianos son la memoria viva de las culturas, de las etnias y de los grupos.

En un segundo momento quiero referirme a cómo los medios (especialmente la televisión) están catalizando, expresando, en cierta medida teniendo que ver con algunas tendencias sociales (los medios nunca son la causa; son siempre reforzadores, difusores, fortalecedores de determinadas tendencias de lo social), jugando un papel importante en un aspecto clave de la transformación de la familia. No en la desaparición de la familia, porque no comparto esa visión facilista quecierto tipo de moralistas nos vende por ahí de contrabando: que la causa de los problemas de la familia actual estaría en la T.V. Lo que sí es cierto es que la TV está profundizando ciertos cambios en la familia y uno de ellos tiene que ver con la desmitificación de los adultos.La TV está desmitificando la figura de los padres y la de los padres de los padres, es decir, la de los abuelos, al interior de la familia, y de alguna manera está sustituyendo ese rol que tuvieron los ancianos (también en occidente durante mucho tiempo y hasta hace pocos años)que fue el de hacer la conversación entre generaciones, en términos de ser los relatores de cuentos que, durante la infancia, jugaron un papel muy importante en la conversación entre generaciones y en la reproducción de ciertos mitos. Los abuelos han jugado un papel importante como narradores de cuentos, como figuras de la transmisión de los modelos de comportamiento a través de una serie de narraciones que eran básicamente unas narraciones socializadoras, que cumplían el papel de situar al niño en el espacio de una determinada cultura, de una determinada manera de ver y de valorar el mundo.

Finalmente (tercero) quizás la parte más fuerte de mi reflexión es:cómo esta sociedad está produciendo una inversión de sentido (radical como jamás se había producido en ninguna otra sociedad del mundo) la cual hace que los modelos de vida hayan pasado de ser los ancianosa ser los jóvenes. De tal manera que los medios se están encargando de colocar actualmente a los jóvenes como modelos de cuerpo, de vida,de comportamiento, invirtiendo el sentido que esa relación había tenido en la sociedad durante milenios en que los jóvenes no existían, porqueeran la etapa intermedia entre el niño y el adulto. Y esto sucede más allá de la buena o mala voluntad de la gente que tiene que ver con los medios, puesto que -como veremos- tampoco es una acción de estos, sino de cómo los medios catalizan un profundo desplazamiento del modelo de vida y sobre todo del modo de saber que fueron los ancianos.

Hoy los jóvenes han pasado a constituir un actor social de una importancia que jamás tuvo en la historia y que actualmente, en un movimiento de péndulo, está sustituyendo a lo que hicieron y fueron los ancianos durante siglos, en occidente.

La acción de los medios transforma el sentido y el valor del tiempo y del espacio.
Transformaciones en la relación espacial.
Los medios están cambiando la relación con lo próximo y con lo lejano.Así como para mucha gente hoy es más próximo un personaje de la TV,o de una novela, que sus propios vecinos con los que apenas tiene relación cotidiana -aunque vivan al lado físicamente-, así millones de gentes que no tienen nada de qué hablar con sus próximos tienen relaciones intensas, a su manera, con personajes del mundo de la música, de la TV, del cine.

Pude constatar esto en pequeñas investigaciones que hacía en la Universidad del Valle, en Cali (Colombia). Para mucha gente un personaje de la televisión como Pacheco era mucho más cercano que la inmensa mayoría de las personas que estaban a su alrededor. Había una serie de personajes del mundo de la farándula o del arte que, a través de los medios habían llegado a una cierta relación de familiaridad,y muchos al ver a alguien que creían conocer en la calle, no sabíandistinguir de dónde le conocían: si era de haber tenido alguna relación física o de haberlos visto en la TV. Es decir, cantidad de personas que creen conocer a alguien y, cuando tratan de recordar, se dan cuenta de que simplemente es un personaje que aparece con frecuencia en laTV.

Transformaciones en el sentido del tiempo.
Así como se está transformando enormemente la relación espacial entre lo próximo y lo lejano, nos encontramos con que los medios están transformando el sentido del tiempo. Esta transformación tiene que ver con el estrechamiento, o dicho en términos técnicos, con lacompresión cada vez más fuerte del presente (cuando me refiero a compresión estoy hablando de lo que ha hecho la fibra óptica y es que,por un espacio muy estrecho, por un cablecito por el que antes pasaban 10 llamadas telefónicas, hoy pueden pasar mil).Durante siglos lo que era actual, lo que era tiempo presente, era el tiempo de una generación. Cuando una generación hablaba del pasado estaba hablando de los ancestros, de los que habían vivido 30, 40, 50 años antes. El presente era el tiempo de una vida lo mismo que el futuro era el tiempo más allá de su vida posible.

No olvidemos que el mundo ha vivido una aceleración que ha producido una transformación demográfica radical: a comienzos del siglo 19 el promedio de vida en Europa, era de 35 y 40 años. Actualmente, en esa misma Europa, el promedio de vida es de 72 años. La transformaciónes radical; pero justamente, en una relación inversamente proporcional: nos hemos ido encontrando con que a medida que avanzaron determinados desarrollos industriales y tecnológicos, el tiempo presente se ha ido estrechando hasta confundirse con esta nueva categoría clavepara el mundo de la información, en los medios masivos, que es la de actualidad.

¿Qué es lo actual?.
Lo presente se confunde cada vez más con lo actual y lo actual, durante por lo menos la mitad del siglo 20, tenía que ver con ciertos acontecimientos destacados que duraban siquiera algunos años. Uno vivía en la actualidad de la primera o de la segunda guerra mundial. Lo actual era la guerra y, por tanto, tenía una duración de varios años,muchos menos que el concepto de presente para los antiguos.Pero, poco a poco, en menos de medio siglo hemos pasado a que lo actual fuera lo que sucedía en una semana. La inmensa mayoría de los periódicos del siglo 19 eran semanarios. Pasamos después, con el cambio al siglo 20, realmente al periódico diario: actualidad era lo que marcaba el periódico del día. Pero hoy la radio y la TV, con la posibilidad de la instantánea, es decir, de la simultaneidad entre el momento en que se produce el acontecimiento y el momento en que el medio que lo registra y lo transmite en tiempo real, ha hecho que en el mismo día lo actual sea devorado. De algo que pasó en la mañana, a algo que paso al mediodía, y de algo que pasó al mediodía a algo que pasó en la tarde. Y nos encontramos con que la compresión es mayor; el adelgazamiento del valor de la información en términos de tiempo, es cada vez más reducido.

Nos encontramos entonces con que el presente cada vez tiene menos duración y vemos cómo un gran acontecimiento, por ejemplo, un terremoto es opacado, incluso en el mismo día, por cualquier noticia de tipo erótico o la boda del príncipe tal. De manera que los medios pierden el sentido narrativo de los hechos que es el sentido temporal.No me resisto a citar esa obra clave de Paul Ricoeur, hermeneuta francés: Tiempo y Relato. La única posibilidad de dar cuenta del tiempo,durante siglos, fue a través del relato. El relato iba trazando los mojones,los hitos de la duración del tiempo.

Actualmente la mayoría de la información que se transmite por los medios es una información hiper-contemporánea. No sólo contemporánea, de lo que estamos viviendo en ese día, sino sobrecontemporánea en la medida en que la simultaneidad entre el momento en que se produce la noticia y su transmisión se confunden. Podemos ver en directo el incendio de un avión, de un edificio en cualquier ciudad del mundo.

Duración vs. instantaneidad.
La idea de duración va a ser reemplazada como valor social y cultural,por la idea de instantaneidad. En el fondo, es esta especie de compulsión de estar donde pasa lo importante, así eso a lo que asistimos, por las condiciones de costos, dure segundos. Entonces nos vamos a encontrar con esta doble condicionante: por un lado lo que merece la pena ser contado y convertirse en noticia es algo cada vez más ligado al mismo instante que estamos viviendo y, segundo: la rentabilidad costobeneficio del valor de la transmisión va a hacer que la información dure también cada vez menos. De manera que los noticieros son lo más parecido a una lista del mercado: lo que hacen es enunciar la noticia. No hay tiempo para desarrollarla, para desglosarla, para analizarla, para ponerle un mínimo de perspectiva temporal, de contextohistórico. Todo el tiempo se va en enunciar lo instantáneo.

Esta situación es realmente una transformación radical de lo que el tiempo ha significado y significa todavía para muchas comunidades no occidentales en el mundo, incluidos nuestros indígenas. No olvidaré nunca el desconcierto de mis alumnos cuando involucrábamos enalguna investigación a población indígena del Cauca, Colombia. Su desconcierto cuando iban con su guión a una entrevista y estaban acostumbrados a que uno pregunta y el otro responde. Ellos llegaban donde los guambianos, hacían la pregunta y el guambiano se demoraba cinco o diez minutos en responder y, mientras tanto: silencio. El estudiante volvía furioso diciendo: es imposible, necesito tres días para entrevistar a dos guambianos. Esto es absurdo. ¿Por qué? Porque no están acostumbrados a eso que vemos en esos seudo programas informativos como Panorama, donde a la gente le ponen el micrófono en la boca y le preguntan: ¿Le gusta el Presidente? Sí. No. Listo. ¿Qué piensa de…? Bueno. Malo. ¡Listo!

Ya no valoramos la duración, valoramos la instantánea, porque no tenemos tiempo. Esta transformación radical del modo de valorar el tiempo va a producir dos efectos que descalifican el saber de los ancianos: devaluación o depreciación de la memoria viva, y crisis de latradición.

Primer efecto: la devaluación de la memoria viva.
La memoria viva, la memoria cultural, cada vez vale menos para nuestro sistema de vida, porque es una memoria larga y conflictiva. Quienes ya tenemos cierta edad, sabemos por experiencia personal que recordar algunos hechos es muy doloroso; pero cómo nos duele también elolvidar! Nos duele el olvidar, nos duele el recordar, y por eso el inconsciente borra ciertas épocas de nuestra vida, etapas enteras, o las deja casi sin recuerdos. Y al contrario: potencia otras, unas veces idealizando el pasado, y otras volviendo el pasado trágico, como si elinconsciente fuera en cierta medida sádico y nos permitiera recordar justamente los peores momentos de la vida.

Tenemos entonces una depreciación de la memoria viva, de esa memoria que está hecha de conflictos, de filtros (la memoria filtra, deja pasar unas cosas, otras no). Es una memoria muy compleja, muy difícil de manejar. No podemos manejar nuestra memoria. Qué más quisiéramos que recordar algunas cosas, pero no podemos. No manejamos nuestra memoria, no podemos coger el ratoncito, dar el clic y que aparezca el documento. No! Nuestra memoria recuerda - diríamos así- cuando ella quiere; no está bajo nuestro dominio. Hay momentos y hasta ciertas épocas que sí podemos recordar, pero la mayoría de las veces no manejamos la memoria. Diríamos, en el sentidode los psicoanalistas: la memoria nos maneja, la memoria nos mueve.

Hay muchos días en los cuales amanecemos eufóricos, sin saber por qué, como hay otros en los que amanecemos grises y tampoco sabemos por qué. Algo, allá, en otra dimensión de nuestro ser, de nuestra vida,está manejando una serie de sentimientos que nosotros simplemente experimentamos, pero que no sabemos a qué responden.

Segundo efecto: la crisis de la tradición.
Evidentemente, lo que está sufriendo una crisis muy fuerte es la tradición. Esta devaluación del pasado, esta pérdida de espesor del tiempo y esta desvalorización de las tradiciones no es algo que empezó ayer: es una de las claves de la modernidad. La crisis de las tradiciones está en el origen mismo de constitución de la sociedad moderna desde fines del siglo 18, y va a tener hoy día dos figuras muy fuertes: (1) la sustitución de la memoria colectiva por las memorias electrónicas, y (2) el estallido de la memoria colectiva.

(1) La sustitución de la memoria colectiva por las memorias electrónicas.
La primera figura es la sustitución de la memoria colectiva que tenía en los ancianos a sus actores, a sus protagonistas más visibles. Esa memoria va a ser sustituida por las memorias electrónicas. Es decir, al mismo tiempo que se devalúa la memoria colectiva que es el lado fuerte de la experiencia del viejo, nos vamos a encontrar con la cibernetización de la memoria.¿Para qué guardar en la memoria de uno lo que puede estar en un aparatito que uno va a actualizar cuando quiera? Hoy mucha gente vive esto a niveles aparentemente inocuos, pero que tienen una significación muy fuerte. Por ejemplo, la cantidad de muchachos que hoy le dicen al maestro: ¿para qué me tengo que aprender las reglas de multiplicar si en un aparatito que tengo en el bolsillo tengo todas las operaciones matemáticas y las puedo hacer en tres segundos?¿Para qué memorizar?, ¿para qué recordar? Nos vamos a encontrarcon esta confusión tan fuerte entre la crítica de una enseñanza-aprendizaje de un modelo escolar que tuvo un enorme defecto enobligar, sobre todo, a recordar.

Toda esa enseñanza memorística, en la que la recordación se oponía a la capacidad de análisis. Entonces, en lugar de enseñar a la gente a analizar, se le enseñaba a memorizar de manera mecánica y repetitiva lo que el maestro decía. Pero ahí ya tenemos una confusión muy fuerte entre el cuestionamiento de una enseñanza memorística con la devaluación simple y llana del guardar en la memoria y recordar. Esto es muy grave, sobre todo por el modo como en nuestros colegios se enseña la historia. Actualmente la enseñanza de la historia choca radicalmente con la sensibilidad de los adolescentes, que es una sensibilidad y es una mentalidad moldeadabásicamente por estas temporalidades cortas a las que me refería, que son, en gran parte, efecto de la forma en que los medios manejan el tiempo.

La memoria es valorada hoy enormemente, pero en su versión cibernética, en su versión electrónica, como archivo, cuando en realidad los que saben de tecnología electrónica ya están planteando un problema muy serio: la memoria guardada en archivos electrónicos es muy vulnerable a pequeños accidentes en los cuales se puede perder.

Es decir, que la memoria electrónica es tanto o más precaria que la memoria humana, en el sentido de la memoria personal. Esto es curioso: a la vez que la tecnología nos permite, como nunca, la conservación de memoria, esas memorias son enormemente vulnerables a cualquier accidente en la complejidad del funcionamiento de lo electrónico.

(2) Las historias de la Historia: el estallido de la memoria colectiva.
Por otro lado, asistimos a un estallido de la memoria colectiva. Un fuerte estallido de eso que hemos llamado la historia nacional. En la actualidad la historia nacional, la historia oficial, se ve cada vez más atacada, deshecha por las memorias particulares de los grupos.

Los indígenas se sienten con derecho a su memoria como grupos dominados que no han tenido derecho a ella y a quienes se les impuso la historia oficial de un país centralista, de una Colombia que se creía unicultural, con una cultura de los criollos y después de la burguesíablanca. Hoy las etnias sienten como uno de sus derechos inalienables el derecho a escribir su propia historia; es decir, a contarnos su memoria. Y así lo sienten los negros, y así lo sienten las mujeres que han sido, indudablemente, la dimensión olvidada de una historia oficial no sólo masculina, sino machista. Uno de los principales derechos de las mujeres es el de contar su propia historia como protagonistas del país y no como meras anotadoras de notas al pie de página de lo que han escrito los grandes hombres.

Esa crisis de la memoria de la comunidad nacional, merced a la aparición de memorias de grupo, de memorias de minorías, va a devaluar también la memoria de los ancianos. Es decir, hoy hay una especie de contradicción. Por una parte hay una reivindicación muy fuerte de la historia oral: hay que acudir a los viejos para que nos cuenten la historia de cómo ellos vivieron. Sin embargo, también hay una ruptura muy fuerte con la memoria como lugar de encuentro de las diversas comunidades que conformaban la nación. Y vamos a encontrarnos con un enorme desplazamiento de eso que los viejos han simbolizado en todas las culturas que es ser la fuente de la memoria colectiva, allí donde se conservaba (en el mejor sentido de la palabra) la memoriaviva de la comunidad.

Los medios como fabricadores de presente.
Los medios, en su afán de lo que los periodistas llaman la chiva, en su afán de contar lo último que pasó, se han convertido en unas enormes fábricas de presente, de un presente que cada vez dura menos y esto,extendido como modelo del funcionamiento de la sociedad, hace que los viejos, los ancianos, pierdan uno de sus protagonismos claves que era el ser los depositarios de la memoria que dura y no de la memoria que desaparece en instantes. Hasta aquí la primera dmensión.

Construcción social de las edades.
Un segundo tema es la reorganización de las relaciones entre niños y adultos, incluyendo en los adultos tanto a los padres como a los abuelos.Aunque suene extraño, los niños, como tales, comienzan a existir, en occidente, en el siglo 17. ¿Qué quiero decir con esto? Cuando titulémi intervención Comunicación y construcción social de las edades,estaba proponiendo algo a lo cual me voy a referir en los dos puntos siguientes, relacionados, en su orden, con los niños y con los adultos.

Primer punto: el mundo de los niños.
Hasta el siglo 17, durante toda la Edad Media, y bien avanzados la Edad Media y el Renacimiento, los niños vivieron revueltos -perdonen la expresión que es de Philippe Ariés1, el famoso historiador francés que ha hecho la historia de la infancia en occidente-. Philippe Ariéscuenta cómo los niños vivieron durante siglos y siglos revueltos con los adultos, revueltos en el trabajo, revueltos en la iglesia, revueltos –incluso- en la cama.

Puede sonar extraño porque nuestra noción moderna de privacidad y de intimidad no nos deja pensar que la humanidad vivió épocas en las cuales este sentido de la privacidad y de la intimidad, resultado de la individuación moderna, no existía. Pero, en muchas culturas, los niños siguen viviendo revueltos con los adultos, en todos los espacios de la vida.

Acontecimientos que cambian el sentido de la niñez.
A fines del siglo 17 tres grandes acontecimientos cambian el sentido de la niñez y esta se convierte en un mundo aparte del de los adultos. Los niños se transforman en actores sociales.1 Ariés, Philippe (1962). Centuries of childhood. Nueva York: Vintage.Esos tres acontecimientos fueron:

(1) La disminución de la mortalidad infantil, debido a la preocupación por la higiene del cuerpo, y por los alimentos. Sabemos que durante la Edad Media y bien avanzada la Edad Media de cada 100 niños morían 60 o 70 en el primero o en los dos primeros años de vida, por falta de higiene. También morían muchas madres por las fiebres puerperales, infección que duró mucho tiempo.

(2) La aparición de la imprenta.

(3) La aparición de la escuela básica a la que los niños iban a aprender los números y las letras.

Merced a esos tres fenómenos, el número de niños va a crecer enormemente y los adultos van a construir un mundo para niños, en términos de libros, de cartillas, de relatos. Un mundo para niños en términos de reglas de conducta: qué puede hacer o no un niño. Yo nací y viví en un pueblito de Castilla (España) donde había dos reglas fundamentales de lo que era –todavía- una familia patriarcal:

(1) Uno no podía retrasarse un minuto a la hora de comer. La comida era un ritual fuertísimo: cada cual tenía su sitio y su sitio significaba su lugar en esa estructura de poder que presidía el padre, como el patriarca.

(2) Otra regla clave era que los niños, en la mesa, no hablaban. Hablaban los adultos, con lo cual la comida era un ritual cotidiano de celebración de la familia patriarcal, que repartía a los niños sus tareas, sus lugares,sus tiempos.A partir de finales del siglo 17 nos vamos a encontrar con que el mundo de los niños es un mundo aparte. Esto sucede hasta hace algunos años,cuando la TV va a producir una transformación radicalmente revolucionaria. Jesuah Meirovitch, autor judío-norteamericano plantea claramente lo que la inmensa mayoría de los investigadores no se había planteado: cómo lo revolucionario de la TV es haber cambiado los modos de circulación de la información dentro del hogar.

La TV ha producido un corto circuito, ha trastornado radicalmente los modos a través de los cuales la autoridad de los adultos controlaba la información a la que tenían acceso los niños. Mientras llevar un libro de adultos o una revista como Playboy, da lugar a un castigo, ver lasescenas más violentas o a veces eróticamente más fuertes, no es, de ninguna manera, algo imputable al niño. Si un niño lleva un libro o una revista pornográfica y lo esconde, cuando los papás se lo encuentran, el niño es responsable y es castigado. Pero cuando el niño ve, asiste cotidianamente a cantidades de escenas de violencia, de muerte, de sexo, los padres no le pueden imputar nada.

Meirovitch escribe lo siguiente: Lo que hay de verdaderamente revolucionario en la TV es que ella permite a los más jóvenes (a los adolescentes y a los niños) estar presentes en la interacción de los adultos.Es como si la sociedad entera hubiera tomado la decisión de autorizar a los niños a ver lo que les ocultó durante siglos, autorizándoles a asistir a las guerras, a los entierros, a los juegos de seducción erótica, a las intrigas criminales. La pequeña Pantalla, les expone hoy a los niños, a los temas y a los comportamientos que los adultos se esforzaron por ocultarles durante siglos.

Segundo punto: desmitificación de los adultos.
¿Qué significa lo anteriormente planteado? Significa que mientras los libros para niños y las imágenes de los adultos que se construyen en la escuela siguen hablando de unos adultos modelo de vida, la TV está mostrando, desde que el niño abre los ojos, a unos adultos hipócritas,mentirosos, crueles, chantajistas, todo lo contrario de un modelo de vida. Y en eso no nos engañemos, la TV no está mintiendo a los niños:está destapando la realidad de nuestras parejas, de nuestros hogares,de nuestras casas. Lo que pasa es que eso fue durante siglos ocultadoy por ello se produce un fenómeno desconcertante y muy significativo:mientras los niños más pequeños adoran los libros para niños, en cuanto empiezan a crecer y pasan a la adolescencia prefieren los programas de TV para adultos.

La inmensa mayoría de los adolescentes que gozaron unos años antes con los libros para niños y con los programas de TV para niños, al entrar en la adolescencia no quieren saber nada estos. En cambio, sí disfrutan con los programas de TV para adultos. Lo que se produce es una desmitificación radical de las imágenes que los niños tienen de los adultos, incluidos los abuelos, porque los abuelos pasan a constituir parte de ese escenario teatral que los adolescentes de hoy ya no aceptan como algo que debe acogerse como verdad.

Por un lado la TV desmitifica las figuras modélicas del adulto, y por otro lado desvaloriza los cuentos y los relatos de los abuelos. No es que los niños más pequeños no adoren a las abuelas y a los abuelos que les dedican tiempo y que les cuentan cuentos, porque hoy, en las casas donde quedan abuelos, son ellos quienes tienen tiempo para dedicárselo a los niños, no son los padres. Los padres delegan el tiempo a los abuelos y a esa niñera electrónica que es la TV. Así los abuelos quedan al mismo nivel de una baby siter: se quedan en casa mientras el padre y la madre salen a trabajar temprano y llegan tarde, cansados de trabajar, sin muchas ganas de contarles cuentos a los niños. Bastantes cuentos les contó ya la TV, desde que salieron del colegio.La imagen del abuelo se transforma entonces en la de un adulto tramposo, puesto que le cuenta al niño unos cuentos en los cuales los adultos aparecen siempre como buenos, fieles, acogedores, defensores del desvalido. Por otra parte, los mismos abuelos quedan reducidos a hacer un oficio utilitario.

Una de las cosas que más me ha impresionado en mis últimos viajes por España es encontrar que los japoneses –quienes tienen un problema de espacio muy concreto– han comprado miles de hectáreas en la región de Levante, de Valencia y Alicante y están mandando a cientos de viejos a morirse en una tierra donde nadie los entiende. De modo que hay miles de viejos japoneses que han ido a morirse en unas casitas muy lindas de la costa del Levante español. Es el punto de llegada –diríamos– de una transformación social del sentido de la edad.

Los jóvenes al primer plano.
Y llego al último tema, el más fuerte. Vivimos una sociedad en la que los adultos quieren ser jóvenes, quieren vestirse como jóvenes y comportarse como jóvenes. Invierten montones de dinero en que su cuerpo permanezca, siquiera un año más joven. Fabrican,artificialmente, cuerpos jóvenes.

El modelo de vida ha dejado de ser el anciano. El anciano estorba, crea muchos problemas. Frente a los modelos de belleza joven, el cuerpo gastado, arrugado, cansado de los viejos es una especie de reproche que hay que ocultar. De momento y como nunca en la historia, el pasoal primer plano de la gente joven se está haciendo a costa de convertir a los viejos (me perdonan la palabra que voy a utilizar, pero es la palabra colombiana más expresiva) en residuos desechables. Si pudiéramos doblar a los viejitos y botarlos en unas canequitas para viejitos, esta sociedad lo haría.

Pero, ¿por qué? ¿Qué ha pasado en la sociedad para que hayamos asistido a este proceso de inversión de sentido? Antes los viejos significaban el saber vivir, porque eran la memoria y la experiencia, el saber verdadero, la sabiduría de la cual hablaban los más antiguos. Losancianos eran los que eran sabios porque la memoria y la experiencia les habían hecho sabios. Ellos sabían lo que no se podía aprender en ningún libro. Yo, todavía, en mi pueblo oía esta frase: Lo que los viejos saben es lo que nosotros no podemos aprender en ningún libro, porquees la vida la que se lo ha enseñado. Y la vida no sólo de ellos, la vida de sus mayores de los cuales ellos eran la memoria.

Para poder entender esta transformación radical que ha hecho que hoy el modelo de vida no sean los ancianos, sino los más jóvenes, hay que hablar de los grandes actores de esta transformación: los jóvenes.

El surgimiento de un nuevo actor social.
Margaret Mead2, quizá la antropóloga más importante de toda la historia de la antropología norteamericana, en un libro que escribió cuando ya tenía más de 70 años, tuvo la osadía de romper con el oficio del antropólogo que es estudiar el pasado, estudiar las culturas largas,eso que llamamos cultura primitiva, esas que de alguna forma han "sobrevivido" a los cambios de la modernidad. Escribió un libro sobre el nuevo sentido de lo joven en el mundo: Cultura y Compromiso. Se lo recomiendo especialmente. Hay una edición temprana, de los años 70, que hizo la editorial Gránica de Barcelona3.En ese libro esta antropóloga analiza el fenómeno del surgimiento de un nuevo actor social, de un nuevo protagonista, que es el joven. Y,justamente, Margaret Mead estaba pensando en lo que se puso en movimiento a partir de los cambios de mayo de 1968 en París, en México, en Milán... Y, para contar qué paso, Margaret Mead habla de que ella ha vivido tres tipos de culturas: la post-figurativa, la co-figurativa y la pre-figurativa.2 Margaret Mead (1901-1979). Estadounidense, doctorada en antropología, con estudios previos -de pregrado y maestría- en psicología.

La cultura post-figurativa.
Post-figurativa significa o caracteriza a aquella cultura en la que, según dice bellamente: el pasado de los abuelos contiene ya el futuro de los niños. O, al contrario, el futuro de los niños está –todo él– contenido en el pasado de los abuelos. Post-figurativa significa, entonces, una cultura completamente configurada, en la que no hay prácticamente cambios. Los niños son formados en unos modelos, o patrones de conducta que repiten los modos de comportamiento de los abuelos.Es decir, no hay cambio, sino, sobre todo, repetición. El orgullo de esa cultura está en que los niños sean radicalmente fieles a los modelos de vida y de saber de los abuelos. Es una cultura que vive de la fidelidad al pasado. El pasado es el modelo.

La cultura co-figurativa.
Un segundo tipo de cultura es el que Margaret Mead vivió como ciudadana norteamericana y que ella denomina una cultura co-figurativa.Esa cultura co-figurativa es aquella en la que los padres –la generación de en medio- sirven de cómplices para que los hijos introduzcan cambiosen los modelos de conducta, en los patrones de comportamiento que ellos –los papás– no se atrevieron a introducir. Es decir, los padres disintieron mentalmente de lo que los abuelos los obligaban a hacer,pero ellos no se atrevieron a cambiar. Lo que sí se atrevieron fue aservir de cómplices para que sus hijos cambiaran. Los padres permiten a los hijos los cambios que ellos no pudieron vivir. En la cultura cofigurativa los modelos de conducta están en los compañeros de la misma edad. Creo que la gente de mi edad conoce muy bien de qué está hablando Margaret Mead. La vida de mis hijos, por ejemplo es, 3 Margaret Mead (1970 / 1971). Cultura y compromiso. Estudio sobre la ruptura generacional. Barcelona: Granica Editor,profundamente distinta a la de sus abuelos. Y nosotros, hemos vivido en la mitad, queriendo romper, pero sin poder romper; aunque sí haciendo posible que nuestros hijos rompan radicalmente los modelosde vida que nos legaron los abuelos.

La cultura pre-figurativa.
En tercer lugar está un tipo de cultura que denomina pre-figurativa y ese pre significa que todavía no tiene figura, no está configurada. Es una cultura que está apenas naciendo,emergiendo -y por eso la llama pre-figurativa-. En ella los modelos de conducta ya no están en los abuelos, ni siquiera en las complicidades de los padres. Margaret Mead advierte que esta cultura pre-figurativa que está en formación, es una cultura que rompe profundamente con la idea de experiencia que hacía el valor de los abuelos.

La experiencia vs. la capacidad de experimentar.
Ahora lo que llamamos experiencia no es al acumulado de los abuelos,sino la capacidad de experimentar -la velocidad, la sonoridad, el ritmo de los jóvenes, de los adolescentes. Es decir, experiencia ya no tiene que ver con un saber acumulado, sino todo lo contrario: con la capacidad de experimentación, de ver, de oír, de aprender, que los propios adolescentes tienen hoy, negándose a que el modo de transmisión de conocimientos sea como suele ser aún en la escuela. Porque hay otros modelos de transmisión del conocimiento que se relacionan muchomás con ellos y que tienen que ver con la TV, con el rock y con el computador.

La prueba de la lucidez de Margaret Mead es que escribió a comienzos de los años 1970: Esa experiencia de la gente joven no cabe en la secuencia lineal de la palabra impresa. Es decir, una antropóloga de 70 y más años estaba afirmando que la experiencia de los adolescentes nopasa ya por el libro, sino por la cultura audiovisual, por el mundo de la música, del video y del computador.Aquí nos encontramos con que no son el mercado, ni la publicidad los que han convertido a los jóvenes en protagonistas sociales. Lo que los ha convertido en protagonistas es una serie de cambios prolongados,profundos, que han tenido lugar durante más de un siglo en el trabajo,en la pareja, en la familia, en la política. Pero son cambios que han fagocitado, han catalizado los medios de comunicación.

Los medios han catalizado una nueva experiencia, lo cual no significa que los jóvenes hoy sean superiores, más inteligentes, mejores hijos que los de antes. Pero tampoco son más conformistas, ni más tramposos.No son ni más ni menos. A lo que se refirió Margaret Mead fue a cómo unas generaciones están siendo expresión de cambios de época.

Los cambios de época están pasando por el arte (el arte siempre ha mirado mucho más lejos, ha pre-figurado lo que iba a pasar años después). Hoy, están, tanto como en el arte, en la sensibilidad de los adolescentes, en su desazón, en su rabia, en ese rock en el cual lo quemenos importa es lo que se dice; lo importante es lo que se siente.

Para ellos mismos el rock es mucho más ritmo que texto. Si se observa un concierto de un grupo importante de rock es posible darse cuenta de que las voces de los roqueros no tienen nada que ver con los modelos de voz del mundo de la ópera o del mundo del bolero. Son voces roncas, que gritan, que agreden. El valor de la voz en el rock no tiene nada que ver con las voces de los líricos. La voz está al servicio de otro tipo de modos de comunicación con el auditorio.Para finalizar quiero plantear que no son la publicidad, ni los medios los que han inventado a la juventud. Los medios y la publicidad son los que están sabiendo rentabilizar la emergencia de unas culturas nuevas que ni los antropólogos, ni los padres de familia, ni los maestrosactualmente saben ver. Ese es el problema.

La agencia de publicidad McCann-Erickson realizó una de las primeras investigaciones serias sobre jóvenes en Colombia. Investigación no socializada, acerca de los cambios que estaban viviendo los adolescentes. Esa encuesta le sirvió a McCann-Erickson para construir un lenguaje publicitario que acababa con otro anacrónico, para dirigirse a los jóvenes como protagonistas. Advirtiendo de nuevo, que no es el mercado el que los ha convertido en protagonistas.

El mercado ha sabido aprovechar la situación, convirtiendo al niño, al adolescente y al joven en el gran actor del consumo que es hoy. Y, no solamente lo ha logrado con los hijos de los ricos, porque los hijos de los pobres de Agua Blanca (en Cali), o de Ciudad Bolívar (en Bogotá),quienes van al centro y son capaces de matar a un muchacho para robarle los zapatos Adidas o Nike, tienen el mismo imaginario cultural de los jóvenes hijos de los ricos que tienen plata para comprar los zapatos Adidas o los Nike. Y resulta imposible entender eso en términosde violencia. Hay que entenderlo en términos de símbolo.

La conversación entre generaciones.
Es necesario ver la transformación, la inversión de sentido que hace que hoy los modelos de vida no sean los ancianos. Ellos pasan, más bien, al cuarto de los trastos. Porque desde el punto de vista cultural actual los ancianos no valen, no son el modelo de vida, ni del saber.Desde el punto de vista de una sociedad productiva y de la competitividad, los ancianos resultan ser improductivos, porque los valores y los saberes que son y que representan han entrado en conflicto radical con los valores y los saberes que predominan hoy.

Por lo demás, en algunos contextos de esta sociedad, se da esa mentira piadosa del asistencialismo. Y los viejos son, además, objeto de beneficencia.Sin embargo, todavía en buena parte de los sectores populares los viejos tienen una palabra importante, con los viejos se cuenta. Es decir,existe una cultura en la que el anciano es un valor, no sólo utilitario enel sentido de quedarse con los niños mientras los padres están fuera,sino en el sentido de que los abuelos son protagonistas de la conversación entre generaciones; en que los padres quieren a sus padres.Y los hijos se dan cuenta de ello y entonces no sólo quieren, sino que veneran a sus abuelos. Esto es algo de fondo. No es una relación de cariño simplemente, sino una relación que envuelve algo de lo que existe en ciertas culturas primitivas: a la autoridad se le venera porque se lo ha ganado.

Justamente el propósito del libro de Margaret Mead es hacer posible una conversación entre generaciones. La frase medular del libro -en mi lectura- es aquella que dice: Occidente piensa que el futuro está adelante, muchas culturas en oriente piensan que el futuro está detrás.Yo pienso -dice Margaret Mead- que el futuro está naciendo, pero tenemos que ayudarlo a nacer. Y dice entonces que tenemos que cogernos de la mano de la gente joven, porque hoy los jóvenes soncomo la primera generación nacida en un país nuevo.Lo que Margaret Mead buscaba era ayudar a unos y a otros a conversar,porque un país, una sociedad, un mundo sin conversación entregeneraciones, es suicida.

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Para más información contacte a:
Jesús Martín Barbero.
E-mail: jemartin@andinet.com

Comments

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muy interesante, me gustaria saber algo de margaret mead

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Estoy haciendo tesis de pregrado en psicología aplicando semiótica y este texto ha servido para ofrecerme una perspectiva amplia sobre el tema

Gracias, Silvia.
Cali

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beuno me parecio bastante buena pero tengo una duda yo soy estudiante de psicologia de primer año y debo hacer un trabajo de construccion de las edades para un ramo de antropologia sociocultural y la verdad es necesito algo de orientacion para fijar la problematica sobre la cual voy a desarrolar mi trabajo me gustaria que me orientaran en ese sentido

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saves esta muy chido tu cuentito pero si me dieras tu culito ,estaria mejor

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saves esta muy chido tu cuentito pero si me dieras tu culito ,estaria mejor

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esta muy mal la pag. lla que solo dacosas que no se nesesitan

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